Electrizantes y contundentes en el primer tiempo e inteligentes y maduros en el segundo.
Así lucieron anoche los Tigres que tras vencer 2-0 al recién ascendido Necaxa y tomaron un respiro en la tabla por el no descenso. Fue un triunfo merecido por donde se le mire.
Nuevamente, como el torneo anterior, los Tigres enseñaron que su mejor futbol lo practican muy lejos del Uni, pues la exhibición de ayer contrastó drásticamente con la mostrada en su derrota de 1-0 ante el Querétaro en la jornada inaugural en casa.
La metamorfosis que sufrió el equipo felino fue propiciada en gran medida por los seis movimientos que realizó de arranque para este encuentro el técnico Ricardo Ferretti, siendo Lucas Lobos y Francisco Acuña sus principales armas, y por consiguiente, las figuras del partido.
El "Tuca" sorprendió con la incursión de arranque de los recién sanados Itamar Batista y Lobos en lugar a Francisco Fonseca y Everton Cardoso, pero sobre todo con jugadores como Acuña, Antonio Sancho, Omar Trujillo e Israel Jiménez en lugar de David Toledo, Lucas Ayala, José Rivas y José Antonio Castro.
Pese a tanto cambio, la estructura auriazul fue muy resistente, con futbol más fluido y ordenado, y con una alta vocación ofensiva.
En la primera mitad, los Tigres lograron adueñarse del partido en base a una propuesta de juego en conjunto y agresiva con Damián Álvarez, Lobos y Acuña como principales protagonistas, e Itamar como su acompañante.
Tras varios arribos peligrosos y cobros a balón parado que no lograron concretar en que el "Conejo" Pérez evitó la caída de su marco, llegó el primer tanto felino al 37' por conducto de Lobos con remate de zurda a pase de Acuña y peinada de Sancho en jugada originada desde la derecha.
Los Tigres habían dado el primer golpe merecido de la noche por el ídolo argentino, cuyos movimientos clave jugando detrás del brasileño nunca fueron descifrados por los jugadores de los Rayos.
El agobio felino continuó en la recta final. Al 41', en una descolgada de Itamar, Acuña tomó un rebote y definió el 2-0 con tiro cruzado para desatar la euforia de unos 2 mil aficionados que hicieron el viaje a Aguascalientes.
Para el segundo tiempo, los Tigres optaron por cederle la iniciativa a su rival y apostar por el contragolpes a partir de los ingresos de Ayala, Fonseca y Everton.
Los felinos manejaron atinadamente el resultado aunque también gozaron de varias opciones claras que no supieron capitalizar Itamar y Álvarez.
Sin duda, los Tigres recuperaron su credibilidad y aunque fuera a larga distancia, le dedicaron a su gente un triunfo categórico que les permite sumar su primera victoria, llegar a 84 puntos en la tabla porcentual y con ello rebasar momentáneamente a varios equipos.
Sin embargo, la mayor deuda felina está en el Uni y será deber de los Tigres confirmar el próximo sábado ante el América si están para pelear la clasificación vestidos de protagonistas con un futbol más práctico y agresivo.

